LUIS MUNGUÍA, EL ALCALDE PEOR EVALUADO DE JALISCO
La última medición de alcaldes en Jalisco, elaborada por Massive Caller (5 de marzo de 2026), deja una fotografía política difícil de ignorar para Puerto Vallarta. En los dos indicadores que más pesan en la legitimidad de un gobierno local (aprobación y confianza) el alcalde Luis Ernesto Munguía aparece en el último lugar entre los principales municipios evaluados del estado.

En el ranking de aprobación, Vallarta registra 33.9%, muy por debajo de ciudades como Zapopan (56.4%) o Guadalajara (55.6%). La distancia no es menor, supera los 22 puntos frente al primer lugar estatal. En política, una brecha de esa magnitud suele reflejar desgaste acumulado, dificultades en la narrativa pública y una percepción ciudadana cada vez más crítica hacia su presidente municipal.
El dato se vuelve aún más delicado cuando se observa el indicador de confianza. Ahí la caída es todavía más pronunciada. Con 17.5%, el gobierno de Puerto Vallarta se ubica nuevamente en el último lugar del ranking. En términos simples, esto significa que apenas uno de cada seis ciudadanos declara confiar en su alcalde.
En análisis político, la confianza es el capital más difícil de reconstruir. Mientras la aprobación puede fluctuar por coyunturas o decisiones específicas de gobierno, la confianza suele reflejar una evaluación más profunda del liderazgo y de la credibilidad institucional. Cuando ese indicador se desploma, el margen de maniobra de un gobierno comienza a reducirse.
La comparación con otros municipios refuerza esa lectura. Zapopan, Guadalajara y Tlajomulco (los gobiernos metropolitanos con mayor visibilidad política) mantienen niveles de aprobación cercanos o superiores al 50% y niveles de confianza que duplican, e incluso triplican, los registrados en Vallarta. La diferencia no solo es numérica; también es narrativa. Mientras algunos gobiernos logran instalar una percepción de estabilidad, otros parecen atrapados en un terreno de mayor desgaste público, como ocurre hoy en Puerto Vallarta.
La señal es clara en el mapa político de Jalisco, Puerto Vallarta aparece como el municipio con el alcalde peor evaluado en aprobación y confianza entre las principales ciudades del estado. Para cualquier gobierno, esa es una posición complicada. Pero para una administración que apenas transita los primeros años de gestión, se convierte en una alerta política seria y grave.
En política, la legitimidad basada en la confianza y la aprobación de la ciudadanía no se decreta. Se construye (o se pierde) todos los días. #PoliticaVallarta#LuisMunguia
